Chevrolet D-Max: Pura fuerza motriz

Pocos son los terrenos que no sucumben ante el extraordinario poder mecánico de esta camioneta. La probamos en condiciones extremas, para disipar cualquier duda referente a su sistema de tracción, motor y transmisión. Al final de la jornada la D-Max se ganó nuestro respeto.

Por Leonardo Pacheco/Fotos: Cristián de la Fuente    

 

El segmento de las camionetas medianas es bastante competitivo. En él participan nombres dignos de temer como Ford, Mazda, Toyota, Nissan, Mitsubishi, Volkswagen y, por supuesto, Chevrolet; la firma estadounidense tiene mucha experiencia en estas ligas. Dentro su line up, además de la D-Max, se encuentra la pickup Silverado, por muchos reconocida como una de las camionetas más confiables y lujosas que ha producido la firma del corbatín dorado.

Pero estas páginas pertenecen exclusivamente a la D-Max, así que entremos en materia. Cuando hace más de una década la inolvidable Luv fue retirada del mercado, de inmediato Chevrolet reaccionó con un producto continuista y digno de rivalizar con las nuevas camionetas que estaban ofreciendo, principalmente, las marcas japonesas. Así llegó la D-Max, un ejemplar desarrollado por la división Isuzu y que se perfiló de inmediato como uno de los actores relevantes del mercado chileno debido a sus múltiples aplicaciones; se le podía usar como vehículo particular, en flotas, en la minería e incluso en instituciones públicas como la policía o las fuerzas armadas.

La unidad disponible en nuestro país proviene de Tailandia, nación asiática experta en la fabricación de pickups y en donde también nace la mayoría de sus competidores.

Por fuera luce estilizada, con una proa llamativa en la que destaca la parrilla con fondo panal de abeja y esos faros estirados que rozan la zona de los pasos de ruedas; hay que destacar la correcta evolución del producto, que pasó de una cuadriforme primera generación a un diseño mucho más elaborado. Mide 5.295 mm de largo y la distancia entre ejes alcanza los 3.095 mm; es un formato doble cabina, razón por la cual posee una caja corta que puede recibir un lastre de 1.055 kilos.

Chevrolet D-Max (20)El habitáculo, sin llegar a ser espartano, ofrece la cuota justa de ornamentación como para no hacerlo lucir fuera de contexto; recordemos que en una camioneta hay otros ítems mucho más relevantes que el acicalamiento. Los plásticos son duros pero no se ven pobres, cualidad en la que ayuda el correcto trabajo de ensamblado. Lo único que desentona es el aspecto del selector de cambio, cuya funda imitación cuero parece quedarle demasiado grande, mientras que el pomo no convence con su forma poco anatómica; la verdad es que parece más un mango de paraguas en lugar de una empuñadura con una misión tan importante.

Algo de suma relevancia, considerando el tipo de vehículo que estamos analizando, es el diseño de los asientos. Las butacas frontales están bien en cuanto a sujeción y confort, en tanto que la banca trasera nos sorprendió gratamente por lo mullida que es y por lo bien que retiene el cuerpo en los virajes; esta versión cuenta con un agradable tapiz de cuero.

El equipamiento incluye climatizador, paquete eléctrico completo, asiento del conductor con ajuste eléctrico, calefacción de butacas, pantalla touch, control de velocidad de crucero, computador de abordo, Bluetooth, volante ajustable en altura, doble airbag frontal, control de estabilidad, de tracción y frenos ABS. Esta dotación es bastante generosa, algo que concuerda y justifica el precio anunciado por el fabricante: $21.490.000.

 

Motor Twin Turbo  

El motor es una fábrica de torque, fuerza mecánica que se mide en la forma de 400 Nm que empiezan a manifestarse a partir de las 1.400 revoluciones hasta alcanzar su peak a las 2.400 rpm; es un rango bastante amplio que señala una generosa elasticidad.

Por otro lado, están esos 163 caballos ofrecidos a 3.600 vueltas, que permiten viajar velozmente sobre el asfalto y sentir a esta camioneta como si se tratara del más ágil automóvil de turismo; nuestra prueba comenzó en la carretera así que sabemos de lo que estamos hablando.

Este bloque de 2,5 litros, alimentado por un sistema Twin Turbo, fue puesto a punto en los rigores del desierto y la Patagonia chilena con lo que se garantiza un desempeño sobresaliente. Ya es un hecho que los fabricantes de automóviles se están preocupando de ofrecer productos configurados para las necesidades puntuales de cada mercado; especialmente de uno tan complejo, desde la perspectiva geográfica, como es el nuestro.

Chevrolet D-Max (19)Ya lo anticipamos. En carretera rueda con mucha agilidad, pudiendo mantener un ritmo bastante sosegado si la situación así lo amerita; en largos periplos se puede activar el control de crucero…lo que ayuda a ahorrar combustible. En este escenario la marca declara un consumo de 15,7 km/l. Llama la atención lo veloz que es en las aceleraciones, pero más aún lo poco que tarda en las recuperaciones.

En la ruta off road, que es donde la D-Max se siente más a gusto, hace gala de un enorme poder de tracción, de una suspensión capaz de soportar los rigores más extremos y de una sobremarcha que nos autoriza a penetrar en los senderos más complicados; sólo basta con mover el selector (una perilla ubicada en la consola central) para doblar e incluso triplicar la fuerza tractora de esta camioneta.

Posee un despeje a piso de 230 mm, más que suficiente para vadear ríos o salir airoso de un camino cubierto de piedras. El ángulo de ataque es de 30°, mientras que el de salida llega a los 22 grados; estos guarismos se convierten en factores decisivos a la hora de realizar maniobras más complejas en terreno agreste.

En calamina el tren trasero rebota, por la ausencia de carga sobre él y por la presencia de suspensión tipo ballestas. No es algo que nos perturbe, porque muy pocas son las camionetas que se comportan de otra forma en una superficie tan irregular como son esas ondulaciones generadas por la erosión. Pese a los citados rebotes, el control de la trayectoria no se pierde y esto es gracias a la presencia de los siempre útiles controles de tracción y estabilidad.

La inserción de los cambios requiere fuerza, lo mismo que la operación del pedal de embrague. No obstante, lejos de criticar estos asuntos diremos que es lo típico de una camioneta, de un vehículo cuyo principal objetivo es soportar las exigencias laborales y las severidades propias de los complicados terrenos que ofrece nuestra geografía.

 

 

Ficha técnica

GENERALIDADES

Precio: $21.490.000

Unidad Probada: 2.5 TDI 4WD High MT 4p

Página web: chevrolet.cl

MOTOR

Situación: Delantero longitudinal

N° de cilindros: 4 en línea

Alimentación: Inyección presurizada/turbo

Cilindrada: 2.500 cm3

Combustible: Diésel

Potencia max: 163 CV a 3.600 rpm

Par max: 400 Nm a 1.400 rpm

TRANSMISIÓN

Caja: Mecánica, 6 marchas

Tracción: 4WD/Overdrive

Overdrive: Si

Embrague: Monodisco en seco

BASTIDOR

Susp. Del: Independiente doble triángulo

Susp. Tras: Rígida paquete de resortes

Estabilizadora del/tras: Si/No

Frenos del: Disco ventilado

Frenos tras: Tambor

Tipo de freno: Hidráulico (ABS+EBD)

Dirección: Cremallera hidráulica

Diámetro de giro: ND

Neumáticos: 245/70 R16

CARROCERÍA

Tipo: Montada sobre chasis

Capacidad carga: 1.055 kilos

 

 

 

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