Mazda6: Justificando sus pergaminos

Con el objetivo de prologar la vida del exitoso Mazda6, Derco introdujo en el país el facelift de mitad de ciclo de su sedán estrella, el que probamos en su variante GT 2.2D, que nos dejó gratamente sorprendidos con su comportamiento noble y aplomado.

Por Felipe Cavada Frias/Fotos: Cristián de la Fuente

 

Desde el debut de la tercera generación del Mazda6 en 2013, el exitoso sedán japonés no ha parado de recibir elogios. Gran parte de ellos producto de su innovadora tecnología SkyActiv y de su hermoso diseño Kodo, el que sin dudas marcó un renacer en la marca asiática.

Éxito que también se ha visto reflejado en el país, donde el Mazda6 se ha transformado en uno de los modelos más apetecidos de la marca japonesa. Por lo mismo, no es de extrañar que Mazda buscara aprovechar lo máximo posible el excelente desempeño de su buque insignia, introduciendo un sutil facelift de mitad de vida que se centra más en el apartado de conectividad y equipamiento, que en el estético, el que sólo recibe pequeños retoques en su máscara, parachoques y luces principales, que ahora son LED (mejorando considerablemente la iluminación nocturna e incorporando además un sistema de iluminación activa que gira con el volante). De todas formas y pese a que los cambios son menores, el Mazda6 se sigue viendo moderno, con un diseño hermoso que atrapa miradas, gracias a sus esculpidas líneas dinámicas.

Donde sí hay cambios es en su interior, el que si bien mantiene sus dimensiones, presenta diversas mejoras en términos de confort y equipamiento.

MAZDA 64520Una de las primeras cosas que captó nuestra atención al ingresar al habitáculo, fue su tapiz bicolor blanco con negro, el que sumado a ciertas terminaciones en tonos plata, le dan un toque muy elegante y atractivo al interior. Si bien en Revista Automóvil -especialmente quien les escribe- no somos grandes fanáticos de los tapices claros, en este caso debemos reconocer que Mazda logró sacar la tarea adelante con honores. Logrando un resultado que nos gustó mucho.

El diseño del tablero también fue mejorado, lo que sumado a la materialidad y terminaciones impecables, contribuyen a realzar esta atmósfera elegante y de gran calidad que transmite el habitáculo.

El sistema de infotenimiento Mazda Connect también fue actualizado y se encarga de vincular los teléfonos inteligentes o tablets vía Bluetooth o puerto USB. Este cuenta además con una pantalla touch de siete pulgadas, la que al estar situada en la parte alta del tablero permite un acceso fácil y rápido. En este punto resulta de gran ayuda la nueva interfaz, que permite navegar con facilidad por las distintas opciones disponibles. Quizás el único pero que encontramos, fue el mando selector situado en la consola central, el que se asemeja –al menos visualmente- mucho al de BMW, pero sin ser tan suave como este en su operación. Resultando un tanto tosco al tacto.

Por otra parte, el sistema de audio Bose tiene una calidad de sonido excelente.

Sentados tras el volante, nos encontramos con una posición de manejo muy cómoda, gracias a un asiento que cuenta con diversos ajustes (altura y lumbar). Sin embargo, la visibilidad no es todo lo buena que nos gustaría, principalmente por la forma de los pilares A y C, los que entorpecen bastante la visión. En este punto, claramente la forma aerodinámica del 6 termina jugando en contra. Sin embargo, los ingenieros de la casa nipona se encargaron de resolver esto mediante la incorporación de diversos sistemas de ayuda –uno de los puntos altos de la versión que probamos del Mazda6- como los sensores delanteros y traseros y la cámara de retroceso, los que simplifican de gran manera su manejo en espacios reducidos.

Las plazas traseras son efectivas para dos adultos y un niño, ya que la central pierde espacio disponible para su ocupante debido a su respaldo y al elevado túnel central, lo que no la hace ideal para viajes largos. Los asientos de los costados, por su parte, sí resultan muy cómodos, ofreciendo una excelente superficie para las piernas de sus ocupantes y además son calefactados (el botón para activarlos se encuentra oculto tras el respaldo del asiento central). Sin embargo, los pasajeros que midan por sobre el 1.70 metro, pueden sentir una leve sensación de claustrofobia debido a la cercanía del techo, que por motivos aerodinámicos empieza a descender pasado el pilar B.

Su maletero, en tanto, es muy generoso ofreciendo una capacidad de 483 litros de carga, el que además tiene una amplia boca de carga.

 

MAZDA 64501Sensaciones

La unidad que probamos correspondía a la versión GT 2.2D, armada con un motor de cuatro cilindros SkyActiv-D de 2.2 litros con inyección directa, que eroga 175 CV a 4.500 rpm y un generoso torque de 420 Nm a escasas 2.000 vueltas. Se trata de un motor que empuja con bastante decisión a partir de las 2.500 rpm, sintiéndose un leve turbolag antes de las 2.000 revoluciones.

La entrega de potencia es suave, pero contundente, permitiéndole alcanzar los 100 km/h en 8,4 segundos según las cifras oficiales de la marca. Sin embargo, durante nuestra prueba pudimos superar este registro con un tiempo de 8,2 segundos. Una aceleración excelente para un sedán de 4.865 mm de largo y 1.531 kg de peso.

Lo mejor de todo es que logramos combinar este nivel de prestaciones con un consumo de 11,6 km/litro en ciclo mixto. Parte de esto se debe al sistema i-Stop que detiene el motor cuando se aprieta el freno con fuerza (de otra manera no se activa).

Este bloque va asociado a una transmisión automática de seis marchas, que incluye modo sencuencial. Si bien el paso de marchas es suave, es un poco lento cuando se quiere ejecutar una conducción deportiva de manera manual a través de las levas situadas tras el volante. Curiosamente, esta caja rebaja mejor de lo que sube marchas en modo manual, donde tarda un poco en realizar el cambio que el conductor pide. De todas formas, es una transmisión que cumple a cabalidad su función, ya que debemos recordar que se trata de un sedán, no de un deportivo, y su principal tarea es ofrecer gran confort y disminuir al máximo el consumo, lo que logra de gran manera.

La dirección, en tanto, se siente levemente pesada, pero precisa. Ofreciendo un tacto muy agradable, lo que sumado a una suspensión muy bien calibrada, le permite entregar grandes dosis de confort en su andar, aunque sin perder agilidad por esto. Este sedán japonés destaca por su aplomo y lo bien que copia el camino, además de contar con buenos cambios de apoyo y un rolido casi imperceptible. Asimismo, la tendencia al subviraje es mínima. En caminos revirados se siente como si fuera un auto más compacto de lo que en verdad es.

MAZDA 64503Llama la atención, que pese a sus llantas aro 19, el andar del Mazda6 es muy confortable, a la vez que no se hace problemas a la hora de enfrenar baches, superándolos con gran suavidad y sin cabeceos innecesarios.

Los frenos también ofrecen una muy buena respuesta, con un tacto de pedal dosificable y una frenada muy lineal y contundente. En la prueba del 100 a 0 km/h, necesitó apenas 38,9 metros. Cifra que comprueba su gran capacidad de detención.

En  materia de seguridad, otro de los puntos altos del Mazda6 GT 2.2D, incorpora elementos de gran utilidad como el head-up display, el tradicional control de tracción, el asistente de cambio de carril involuntario y el detector de punto ciego, todos los cuales resultan de gran ayuda al volante y que además permiten ser desconectados en caso de que el conductor así lo quiera.

Sin dudas, el buque insignia de Mazda evolucionó para bien, potenciando sus cualidades y corrigiendo ciertas debilidades. Sumando así argumentos que con seguridad le permitirán seguir peleando el liderazgo de su segmento.

 

NOS GUSTA:

– La eficiente y contundente respuesta de su motor.

– Los sistemas de seguridad de asistencia a la conducción.

– La elegancia y calidad de su habitáculo.

 

NOS GUSTARÍA:

– Que la caja respondiera un poco más rápido.

– Mejorar el área disponible para los ocupantes de las plazas traseras.

– Que se mejorara la visibilidad del conductor.

 

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